1º CS. NAT. Seres vivos: diversidad, unidad, interrelaciones y cambios


Seres vivos: diversidad, unidad, interrelaciones y cambios


El núcleo de aprendizajes que se ha priorizado respecto de los seres vivos, su diversidad, unidad, interrelaciones y cambios, apunta a la comprensión de que existe una gran diversidad de seres vivos que poseen algunas características comunes y otras diferentes y que estas características sirven para agruparlos.
Enseñar un núcleo de aprendizajes prioritarios supone promover el aprendizaje de criterios para observar e identificar una gran variedad de seres vivos, como plantas, animales y personas, de ambientes cercanos y lejanos, del presente y del pasado, por sus semejanzas y diferencias, agrupándolos según una característica simple.
Por ejemplo, las plantas se pueden clasificar:
 Por sus partes;
·         Los animales, además de sus partes, por la cubierta del cuerpo, la cantidad y el tipo de miembros,
·         Los diferentes comportamientos relacionados con la alimentación, el movimiento
·         Y la defensa, sus rastros y huellas, etc.
·         La ubicación y descripción de las características morfológicas externas del cuerpo humano: partes del cuerpo, simetría, órganos de los sentidos, color de ojos, de tez o de cabellos, facilitará que los alumnos identifiquen semejanzas y diferencias entre las personas: entre niños y niñas, entre padres e hijos, abuelos y nietos; a la vez favorecerá el desarrollo de actitudes de no discriminación de género, de origen, de cultura, entre otras.
·         El conocimiento y desarrollo de acciones que promuevan una mejor calidad de vida: alimentación adecuada, higiene personal, descanso y juego, prevención de accidentes en el hogar y la escuela, se trabajará con los alumnos mediante actividades en las que se discutan las posibilidades y ventajas de estas conductas.
Para ello, se utiliza una variedad de criterios: los propios de los alumnos, los de uso en la vida cotidiana, o aquellos cercanos a algunas categorías científicas, que aportan a la complejización del modelo de ser vivo.

Claves de un enfoque para abordar la diversidad y la unidad de los seres vivos
El conocimiento de que existe una gran diversidad de seres vivos, constituida por distintos tipos de organismos con características que los diferencian, es una idea que los niños van construyendo desde edades muy tempranas.
Se retoma en los distintos años/grados poniendo en juego diversos aspectos del modelo y buscando explicaciones en distintas escalas.
·         Por ejemplo, las diferencias entre plantas y animales no sólo refieren a su aspecto externo y sus características observables,
·         sino también a sus estructuras internas,
·         a distintos modelos de nutrición
·         y a su rol diferenciado en los ecosistemas.

Durante el 1er año/grado de la EGB/Nivel Primario es importante abordar situaciones problemáticas que permitan a los chicos ampliar progresivamente su conceptualización sobre la diversidad de la vida.
Punto de partida:
Los relatos de las propias experiencias con los seres vivos en su casa y en otros entornos naturales o sociales (como el patio de la escuela, parques, plazas, bosques, arroyos, zoológicos, museos, viveros u otros), como también aquellas descripciones de seres vivos que hayan podido conocer a través de revistas, periódicos, libros, televisión y películas –por ejemplo, las plantas carnívoras o los dinosaurios–
En paralelo con el tratamiento de la diversidad, encontraremos oportunidades
de poner en evidencia algunas regularidades y patrones comunes- “UNIDAD DE LA VIDA”. Para ello, es necesario favorecer el reconocimiento de las características comunes que poseen todos los organismos vivos. Trabajemos con generalizaciones como: hay árboles que pierden sus hojas y otros que no, pero todos son plantas; hay animales que vuelan, otros que nadan, corren o caminan, pero todos son animales, etcétera.

Enseñar la diversidad de las plantas: un cruce entre exploraciones y lenguaje
La enseñanza de las plantas y su diversidad puede abordarse enfatizando distintos aspectos.
Para comenzar el diseño de secuencias apropiadas, es importante pensar qué preguntas queremos trabajar con los niños, cuáles son sus intereses sobre el tema en cuestión y cuáles de esas preguntas e intereses pueden convertirse en situaciones problemáticas valiosas para el aprendizaje, desde la perspectiva de la ciencia escolar.
La primera actividad que proponemos es plantear a los chicos un problema comunicativo que implique la necesidad de buscar una respuesta “científica”
Una situación como esta puede convertirse en un “problema” para los chicos y servir para promover preguntas genuinas y contextualizadas en actividadesque exploren las ideas que ellos ya tienen acerca de las plantas.

Amigos:
Les escribimos esta carta para preguntarles si nos podrían ayudar porque fuimos a visitar un parque con la maestra, para saber más de las plantas, y ahora tenemos varios problemas que resolver.
Encontramos plantas con partes verdes y de otros colores, pero no sabemos si son hojas, frutos o semillas.
A una compañera de nuestro grado le gustan mucho las flores y dice que hay flores sin pétalos.
También conseguimos raíces de distintas plantas, pero vimos que son muy diferentes y no sabemos por qué...
Pensamos que tal vez ustedes conozcan alguna de estas respuestas o quieran ayudarnos a buscarlas.
¿Qué les parece la idea?
Los alumnos y la seño de 1er grado

·         Que exploren las ideas que ellos ya tienen acerca de las plantas. Para favorecer la expresión de sus ideas, se podría conversar con ellos y pedirles que Dibujen una planta que conozcan.
·         Ir al jardín y al llegar al lugar, cada chico deberá hacer un recorrido mirando las plantas, elegir la que más le guste y luego dibujarla en su cuaderno lo más fielmente posible.

La descripción es un primer paso imprescindible en el proceso de construir conocimiento, porque implica elegir el “modo de mirar”.
El modo de mirar está condicionado por la finalidad de la observación

·         Los dibujos naturalistas pueden ser excelentes descripciones. Para lograrlos, podemos orientar a los niños para que presten atención a los detalles, las formas, los tamaños, las proporciones y la ubicación de aquello que observamos.

·         Otra manera de colaborar para enriquecer sus observaciones es por medio de consignas o juegos que los incentiven a buscar y dibujar.
Por ejemplo:
busquen dos plantas con hojas muy parecidas, tres con tallos o “troncos” de distinto grosor o consistencia, dos con flores en racimos o individuales, con frutos grandes o pequeños, un grupo de semillas de textura lisa o rugosa; o bien, pedirles que coleccionen, según la época del año, partes de plantas caídas en el suelo, indicando alguna característica del ambiente donde las encontraron.
Para caracterizarlas, es conveniente pedirles a los chicos que rotulen con una etiqueta las bolsas de recolección de cada elemento recogido.
Existen también otras alternativas de trabajo: visitar una huerta, un jardín botánico, un vivero o a una dependencia.
Surge la necesidad, entonces, de poner en común lo que cada uno piensa sobre el problema investigado: ¿cuáles son las partes propias de una planta y qué tienen de distinto esas partes entre sí, qué variaciones podemos encontrar?
*****En otras palabras, ¿qué atributos nos permiten reconocer una planta y sus partes, más allá de los ejemplos clásicos?
Buscar respuestas abiertas
Preguntar por las diferencias que observan en las hojas de distintas plantas, en cambio, motoriza la búsqueda de respuestas. (Cuando se realicen las actividades propuestas, puede suceder que los niños,
en particular los que viven en ambientes urbanos, identifiquen como plantas sólo aquellas que tienen flores o las especies arbustivas y no consideren como tales pastos, helechos, árboles u otros vegetales.)

Al planificar salidas, es bueno realizar previamente una exploración para conocer el lugar. Eso permitirá ajustar las consignas de trabajo al sitio elegido para potenciar sus posibilidades.
O preguntar
en los ambientes rurales es posible que el contacto cotidiano de los niños con las plantas, que muchas veces son también un recurso económico o alimentario importante, les haya permitido construir un modelo de diversidad vegetal más amplio. Pese a ello, podría suceder que todavía se presenten dudas con algunos grupos, como por ejemplo el de los cactus, y que denominen “plantas” sólo a las hierbas, los arbustos y los árboles.

Algunos podrán mencionar sus partes: raíces, tallos, hojas, flores, frutos o semillas, u otro tipo de características que puede ser útil para ayudar a sistematizar la diversidad encontrada (por ejemplo, texturas o colores de hojas y tallos, cercanía con el agua o la sombra u otras). Durante la secuencia, es importante no perder de vista el problema que le dio origen, recordando que se están buscando respuestas para los niños que enviaron la carta.
Para ello, deben incluirse en la discusión los problemas que se enfrentaron al tratar de definir si algún ejemplar era o no una planta o al identificar algunas de sus partes.

Observación, descripción y comparación de plantas: pasos necesarios hacia la modelización

Para construir entre todos un registro de las observaciones, por ejemplo, mediante un cuadro de doble entrada.

Para continuar, se les puede plantear una situación concreta en la que deban realizar la manipulación y la observación directas de ejemplares completos de plantas herbáceas, algunos “yuyos” –incluidos pastos–, que deberían extraerse de la tierra con cuidado para no estropear la raíz (que, además, es necesario limpiar para que su estructura quede bien visible).
Será interesante contar con algún cactus, enredadera, helecho, planta bulbosa –como el puerro o la cebolla–, de modo de presentarles ejemplares variados. Es decir que las distintas partes sean típicas en algunos casos y que, en otros, las partes respondan menos al estereotipo de planta que suelen tener los alumnos.

Las preguntas colaborarán en el planteo de contradicciones para ampliar las categorías que los chicos utilicen y propiciarán la búsqueda de mejores fundamentos para sus afirmaciones. Por ejemplo, en cierta clase, cuando los alumnos expusieron: son hojas porque son verdes, la docente que llevaba adelante la clase acotó: Y entonces esta que es verde y roja, o esta otra, que es blanca y verde, ¿no son hojas?, guiándolos en el razonamiento.

La observación de las plantas se puede realizar a simple vista o con una lupa, para distinguir mejor, por ejemplo, las texturas de los troncos y otros tallos o las formas de las nervaduras. A la vez, los ejemplares observados se pueden comparar con los “inventariados” en la salida y con imágenes de libros.

·         Una vez definido el modo de mirar, cuando se relacionan dos o más ejemplares, se está realizando una comparación. Para establecer una comparación, es necesario que los alumnos reconozcan las características o propiedades esenciales, es decir, aquellas que hacen que el objeto sea el que es y que pertenezca a un determinado grupo.

•       Observen con atención las plantas, traten de reconocer distintas partes y piensen qué función cumplirán.
•       Presten particular atención al tamaño, al color de cada parte, a la presencia o ausencia de ramas, a la cantidad de hojas, a la existencia de flores o conos, y otras características que les llamen la atención.
•       Expliquen por qué piensan que cada parte es lo que es, por ejemplo, el tallo, la hoja o la flor.
•       Nombren lo que observan que tienen en común esas partes de las plantas, a pesar de no ser idénticas.
•       Señalen algunas de las diferencias que descubran entre las plantas observadas y las de las imágenes.
Los dibujos y los modelos tridimensionales permiten a los chicos comunicar y expresar sus ideas. El lenguaje visual impone menos restricciones a la comunicación y, en algunos casos, los dibujos o las maquetas pueden aclarar el significado que tiene para ellos alguna expresión oral o escrita.

Tanto los dibujos como los modelos muestran matices del pensamiento de los niños que hubiera sido muy difícil recuperar mediante palabras. Son un recurso valioso por su potencial para ampliar el campo comunicativo en las clases de ciencias, particularmente en estas edades en las que la producción escrita es incipiente.






Podemos comenzar a introducir diferentes criterios, que responden a la perspectiva científica, para clasificar1 la diversidad estudiada.

Por ejemplo,
·         La presencia o ausencia de hojas a lo largo del año, dado que existen plantas que conservan las hojas todo el año y plantas que pierden las hojas en otoño;
·         La presencia o ausencia de flores; l
·         Las características de las hojas,
·         Con cubiertas resistentes,
·         Con “pelos”, hojas transformadas en espinas;
·         Los tallos (herbáceos, semileñosos y leñosos),
·         bien la forma biológica (hierbas, arbustos y árboles).

Luego de discutir los criterios de clasificación y una vez terminadas las representaciones (los modelos tridimensionales y los dibujos), estas pueden ser expuestas al grupo para conversar sobre su adecuación, señalando qué les falta, las diferencias más llamativas, qué otra opción de materiales se podría haber utilizado para realizarlas y por qué.
Será muy útil poder comparar todos los modelos de plantas con las imágenes de las ilustraciones que nos proveen los textos, revistas, enciclopedias o videos, e indicar cuáles fueron los aciertos y los errores al representarlas.
A partir de la nueva información sobre los ejemplares observados y sus “correcciones”, se les puede proponer que realicen un cuadro de registro (tal como se muestra en las páginas 38 y 39) y lo analicen entre todos para cambiar o ampliar lo que sea necesario o completarlo incluyendo nuevas plantas que antes no conocían.
La discusión con los chicos acerca de la forma en que se van modificando sus puntos de vista sobre la base del trabajo y la discusión realizados los acercará a una reflexión incipiente sobre el propio proceso de conocer, al tiempo que se identifican los avances, las zonas más difusas y se proponen nuevas estrategias.

En este punto, es necesario reconstruir lo aprendido y sistematizar las conclusiones que se obtuvieron del análisis de las plantas.
Por ejemplo, se puede ofrecer a los alumnos un listado que contenga frases apropiadas y otras que no.
Y proponerles que elijan cuáles formarán parte de un relato grupal que dé cuenta del trabajo realizado en las clases de ciencias.
El objetivo primordial de estas narraciones es presentar una serie de historias explicativas.


Comentarios